Por Luis Ramón López
MOCA.-La misma descomposición social como problema de nuestra sociedad, que es más acentudado cuando los países comienzan a experimental cierto grado de desarrollo y no corrige factores tan elementales como los niveles de desempleo, poder adquisitivo, violencia, inflación, degradación de los valores humanos, consumismo, drogadicción y otros, se dan como parte del todo, los feminicidios.
El empresario Ramón Santana Rodríguez, quien a dado muestra de ser una persona muy sensible; que le inquietan como ciudadado los problemas sociales y comunitarios, no sólo de su pueblo natal Moca, sino de todo el país, ve el feminicidio como «una gran tragedia» que va arropando y toca a cualquier clase social.
Expuso que los vínculos afectivos, espirituales y emocionales en los agresores asesinos, son alterados en muchos de los casos por factores determinantes de conductas y crianzas carentes de convivencias armónicas y afectos, en la que esta ausente el rol de la familia.
En lo que va del año, se han producido 155 feminicidios en el país, de manos de sus parejas, comenta el presidente de la empresa Agrosaro, que distribuye los agroinsumos Fersan, con un nuevo episodio aterrador y brutal el asesinato de las 4 mujeres en la capital, que sacudió a todo el país.
Un dato estadísitico significativo aprecia el empresario Ramón Santana Rodríguez, lo dio la Policia Nacional, que llama mucho a la atención; que cada 68 horas una mujer ha sido asesinada por su pareja o expareja en lo que va del año 2016,
La violencia familiar en el país se coloca en el trono, por lo que se ve. Según datos de la organización feminista Colectiva Mujer y Salud, en la cultura tradicionalmente machista existente en República Dominicana es clave para entender el aumento de las cifras de feminicidio.
Un estudio llevado a cabo por Latinobarómetro, encontró subraya Santana Rodríguez, en el que pregunta cuál es el tipo de violencia más dañino para la sociedad. Con gran sorpresa, el informe apunta, «la mayoría de los latinoamericanos, el 63%, cree que la forma más dañina para el desarrollo del país, no es la que enfrentan en las calles, sino la violencia intrafamiliar en la casa, ya sea hacia las mujeres o los hijos».
Dijo que el incremento en la tasa de feminicidios conlleva a que las campañas educativas y de concientización aplicadas por las autoridades para reducir la violencia de género, parece no han surtido efecto y ameritan ser reorientadas, con una nueva política más humanizante y realista de la situación.