Por Luis Ramón López
NEW YORK.- Cada día las calles de esta gran ciudad de las oportunidades y el sueño americano para muchos están duras, para otros a pasado a ser una pesadilla.
La falta de empleos es una las preocupaciones de los que aquí residen, y para los que llegan una odisea con amargas realidades y sorpresas inimaginables.
La más pesada de todas, es la alta renta de la vivienda, con el agravante de los servicios de gas, telefóno y cable que las compañías operadoras venden en un paquete, a lo que también se le agrega los precios elevados de la comida; la verdura, frutas, víveres y las hortalizas, que cada día suben de precios.
La clase trabajadora empleada en los últimos años han sufridos transformaciones y ajustes en sus salarios, han perdido la gran mayoria de beneficios, tales como la overtime, que son las horas extras, rebaja de salario, rebaja de los costos de las docenas de trabajo, entre otros.
Muchos de los pequeños negocios , tiendas y restaurantes en los vecindarios latinos, comienzan a cerrar sus puertas como consecuencia a los altos costos de la renta y los impuestos que cobra la ciudad.
Los barrios que una vez eran cantera de industrias y factorias, los edificios ahora son convertidos en apartamentos, oficinas, centros de diversión, clubes nocturnos, discotecas y negocios , en los que conviven hombres y mujeres de la raza blanca, que han traido sus costumbres y cultura a estos vecindarios.
La población latina ha tenido que acostumbrarse al espiritu de la tranquilidad , nuevas costumbres y cultura que exhiben estos nuevos inquilinos, que no hablan mucho, son trabajadores ni son controvertidos.
Brooklyn, es una ciudad de museo, parques,iglesias, casas, playas, puerto y momunetos. Bushwick es el barrio con mayor población hispanoamericana, poblado por dominicanos, boricuas, mexicanos, colombianos, hondureños, peruanos, ecuatorianos y otras razas, llegando al 80% de los habitantes. Otro de los barrios con importantes comunidades hispanas es Sunset Park, con un 42%.