Por Luis Ramón López
BROOKLYN, New York.-El condado del surgimiento de una clase media emergente, que en medio de la crisis financiera que sacude a los Estados Unidos y Europa, se ha levando de las cenizas, desarrollando un nuevo concepto de vida, de ambiente social y económico, que ha afectado a la familia latinaamericana, residente en el condado.
De vecindarios violentos y plagados de drogas, prostitución, piperos, violencia, delincuencia, muertos y desolación, Brooklyn, emerge y sube de la ruina, con la llegada de nuevos inquilinos, que han cambiado la cara del condado.
La pérdida de los centros de empleos que para las décadas de los 80 y 90 eran las factorias, tiendas y bodegas, obliga a muchos trabajadores a desplasarse a otros estados como la Florida, Boston, New Jersey y Pensilvania, sin muchos conseguir resultados.
El cambio brusco que sintió este condado con la llegada de los nuevos inquilinos procedentes del centro de Manhattan, que por los altos alquileres de la casa, buscan en Brooklyn, un ahorro y nuevas pasibilidades, sin tantos controles.
Lo bueno de estos cambios de imagen y categoria de los vecinarios del condado de Brooklyn, que no escapan a los de otros condados, pero más lento, es que se ha limpiado, más orden, tranquilidad, nuevos negocios, reconstrucción y construcción de nuevas viviendas y edificios altos y modernos.
Contrario a este boom de crecimiento «no sostenible» que sólo abarca un segmento de la población, principalmente la blanca, la latina, que incluye a los dominicanos, que habitaban, se han visto seriamente afectados con estos cambios, al extremo que han sido desplazado.
De qué manera, primero la pérdida de los empleos por la crisis económica con el cierre de todas las factorias, o sea, de la industria de la aguaja, que generaba el 80% de los empleos en Brooklyn, que era su capital, seguido por la compra por parte de los Judios de los edificios y casas que perdieron su valor producto de la crisis financiera.
A esto se le agrega los abusivos aumentos de la renta tanto para los negocios como para las viviendas, por parte de los mismos compradores, la carestía y aumentos en los precios de la comida y los servicios básicos, tales como son el gas, cable, teléfono y electricidad, con el agravante de los recortes en la ayuda a la familia que viven por debajo de los niveles de pobreza.
La llegada de estos intrusos que trabajo a los vecinarios zozobra y desaliento, se unió también el aumento de precios en los negocios y bodegas, que comenzaron a llenar sus anaqueles para exhibir los productos naturales y orgánicos que consumen y compran los de la raza blanca.
El desplazamiento ha sido «catastrófico» para la familia latina y dominicana, que tenían dos y tres décadas recidiendo en los vecinarios de Brooklyn. Hoy una renta anda alrededor de los US$2,220 a US$3,000 dólares al mes. La pregunta del momento es que trabajador vas a pagar una renta de esta naturaleza, cuando no le alcanza lo que ganas ni para comer.
En Brooklyn, que la ciudad ha convertido en un gran corredor ecoturístico, con inversiones y construcciones gigantescas en edificios, torres de apartamentos, parques y otros atractivos que han mejorado notablemente los entornos de estos lugares, que antes estaban plagados de drogas y problemas sociales.
Una muestra ahora es como una centenaria fábrica Domino Sugar, se convertirá en un capítulo del pasado industrial de la costa de Brooklyn, para construir en sus terrenos un mini-barrio de oficinas y viviendas por la compañía de bienes raíces Two Trees, con una inversión de $1.5 billón, que promete el rejuvenecimiento de Los Sures y sus inmediaciones, algunos organizadores comunitarios y residentes mantienen sus dudas.
Un reporte de Common Cause New York, que analiza cifras del Censo 2000 y 2010 encontró que la población latina de Williamsburg-Greenpoint disminuyó en más del 14% desde 2000. En esta área, el valor del pie cuadrado en casas aumentó en 174% en los últimos ocho años, de $269 a $736. Por otro lado, la población blanca no hispana en edad de votar, aumentó en un 45% en áreas con grandes residenciales del sector privado como Williamsburg, Bushwick, Hill Clinton, Fort Greene y Prospect Heights.