Por Nicolás Arroyo Ramos
MOCA.- El rico, aromático y tradicional café que se cultivaba en las fértiles montañas de Villa Trina, desapareció como “arte de magia”, consecuencia directa del ataque de La Roya, dejando toda una estela de añoranzas y recuerdos, entre las familias que todavía viven en la zona, debido a que durante toda la vida el cultivo de aromático grano fue la principal fuente de sustentación económica.
La Roya es una enfermedad del café que afecta las hojas maduras, provocado su caída. En Villa Trina, esta plaga destruyó totalmente las plantaciones del aromático grano, provocado un deterioro en la economía de miles de familias que vieron siempre de esta actividad.
Alrededor del 70 por ciento de las familias que vivían esta esta zona y como una consecuencia de la ausencia de la producción del café, se han dedicado al cultivo de otros rubros, especialmente vegetales en invernaderos, yautía, habichuelas, gandules, yuca, plátanos, auyama y a la crianza de animales, tales como vacas, cerdos, chivos, gallinas, pollos, entre otros.
El ingeniero Hugo González, pasado presidente de la Asociación de Caficultores Villa Trina, SA, cuenta que los afectos de La Roya acabaron con toda la caficultura en esta zona, pero también con la vida, económica y la tradición cultural de un pueblo que siempre vivió del cultivo del café y la exportación del grano a mercados internacionales.
Manifestó que la Asociación de Caficultores Villa Trina exportaba 80 mil quintales de café cada año, sin importar el que consumían y vendían en al mercado nacional, pero se lamentó de La Roya haya acabado con la producción de un grano que aportara tanto a este pueblo y que estuviera tan vinculado a su tradición cultural.