
Por Luis Ramón López
MOCA.- Subir a Villa Trina y boldear la cordillera Septentrional camino a Rancho Los Plátanos y todo ese corredo
r hasta llegar al balneario El Paraiso, es recorrer una zona abandonada, sin producción, el peor de los caminos, pocos pobladores, pero con un mundo maravilloso para explorar la madre naturaleza.
Adentrarse a esas comunidades en lo profundo de la cordillera Septentrional, ve una naturaleza que crece su verdor silvestre, que no encuentra quien les acompañe en su desarrollo, porque los pobladores que le habitaban tuvieron que abandonar cultivos y tierra, que vendieron a vaca muerta para emigrar a Moca, Santiago, Santo Domingo y otras ciudades en busca de mejor suerte.
Bajar y subir por un camino que hasta para los animales caminar le es dificultoso y observar pequeñas casas con rostro de abandono y los pocos que allí habitan languiden en el tiempo, sin esperanza en el porvenir que no llegará nunca.
Ningún gobierno invertirá en esa zona, excepto que un político compre grandes cuerdas de terrenos, se construirá ese camino carretero que une a Jamao al Norte y a Gaspar Hernández con Villa Trina.
Cruzar Palma Herrada, Los Bueyes, Rancho Los Plátanos y otras comunidades, que una vez era una basta zona productora de café, se encuentra con la amarga realidad de que nuestros campos se quedaran solo, sin gente que trabajen la tierra, se está perdiendo el amor al campo, a su belleza y encanto natural.
Esa parte de la zona montaosa de la provincia Espailla, enclavada en la cordillera Septentrional, que forma un hermoso corredor ecoturístico con una vista infinita de color verde claro y de pajaros volar libres, nacen centenares de ríos y cascadas de aguas frescas y azuladas rodeadas de frondosos árboles de Cabirma, Guama y otros follajes de plantas nativas, que les anuncian la llegada a un verdadero paraiso terrenal.
La voluntad política para inversiones, harán de este corredor natural abandonado, que queda en el corazón de la cordillera Septentrional, perteneciente a la provincia Espaillat, desarrollar su potenial turístico de montaña, necesita una inversión millonaria, para llamar la zona «Villa Trina Otoño invernal» parasídiaco montañoso, parecido en comparación a Jarabacoa. Que le parece.