Por Luis Ramón López
MOCA.- La muerte de Ulises Heureaux, militar y político astuto y muy audaz, a manos de su ahijado Jacobito de Lara Cabrera, el miércoles 26 de julio d
e 1899, hace 117 años, uno de los 35 jóvenes mocanos conjurados protagonistas del tiranicidio que cambió la historia Repúblicana y que despetó en la juventud «el espiritu de vivir en libertad y democracia». Todo aconteció una fresca tarde, tranquila, a eso de las 3:oo PM, sin que nadie lo esperara.
Los planes para ejecutar al tirano Lilis, que visitaba con frecuencia a su compadre, Jacobo de Lara, próspero comerciante dedicado a la importanción y exportación de productos agrícolas y madera preciosa, representante de Hacienda de su gobierno de la común de Moca, su autor intelectual lo fue Horacio Vásquez, que en compañia de Ramón Cáceres y otros pusieron en marcha el magnicidio.
El gobierno de Lilis, que comenzó a tener problemas de liquidez y ahogado en un caos financiero, lo obligó a emisiones de papel moneda sin fondos llamada la «Papeleta de Lilis», por sus adversarios políticos.
Esta falta de fondos del gobierno, formento entre los comerciantes y los productores tabacaleros de la zona de Santiago y el Cibao, y que habia provocado la quiebra de muchos de ellos, llevó al presidente Lilis a recorrer varias ciudades de la región en busca de desactivar el descontento, que finalmente termina con la visita de su compadre a Moca, en busca de un préstamo, en la que pierde la vida de varios disparos y cae moribundo debajo de un árbol de Guzuma que quedaba al lado de la casa de comercio.
Al momento de los asedios el dictador Ulises-Lilis-Heureaux, conversaba con Jacobito de Lara, en uno de los costado lateral del negocio, sobre la modificación que buscaba del contrato de un nuevo préstamo.
De ese conversatorio fueron testigos Carlos María Rojas, Lucas Guzmán y Francisco Henriquez, los que presenciaron atónitos el asesinato, de quien gobernó el país por tres ocasiones de forma dictorial.
Los padres de Jacobito de Lara Cabrera, desconocian de que su hijo estuviera involucrado en ese tipo de actividad conspirativa, que puso fin de un gobierno derrochador que duró casi 6 años.
El patriotismo y el apasionamiento político que llevó a los jóvenes mocanos patriotas y héroes Jacobito de Lara Cabrera, de apena 17 años, el más joven de los conjurados, primero en disparar al dicatador, Horacio Vásquez, actor intelectuar del asesinato y Ramón Cáceres, que dió el tiro de gracia, que terminó con dos décadas al final del siglo XIX, que dió fin a una dictadura que fomento el despilfarro, el soborno y el enriquecimiento ilicito, tenía en su estructura a otros valiosos jóvenes que los mocanos y el país desconocen su activa participación de los planes del tiranicidio.
Entre esos otros jóvenes hérores desconocidos están José Ramón Lara, Manuel Cáceres, Blas de la Maza, Vicente de la Maza, Juan maría Contín, Eduardo Contín, Luis María Cabrera, Diocleciano Cabrera, Dámaso Cabrera, Casimiro Cordero, Pablo Arnaud, José Brache, Domingo Pichardo, Francisco Pérez Franco, José Baldomero Amarante, Manuel de Jesús Michel, muchos de los cuales tenian vinculos familiares.
También participaron en le magnicidio de Lilis, Doroteo Rodríguez, Azael Rodríguez, Domingo Rodríguez, David de Leon, Manuel Montalvo(Ico), Rafael Montalvo(fello), Andrés Gómez, Santiago Jiménez (chago), Jesús Martínez(chucho), Tito Solano, Quime Cáceres, Arcedo Rodríguez, Marco Almánzar, Silvestre Vásquez, Flor Veras y Ramón Peralta, todos ellos acariciaron un ideal.
La licenciada María Amadis de Mireles, directora del Museo «26 de julio», que recopila las hazañas de los héroes mocanos que participaron en el asesinato de Ulises-Lilis-Heureaux, hace 117 años, en la esquina de la casa del comercio, inmueble y terreno propiedad de la familia de Lara, que donarán al ministerio de la Cultura, para que la comunidad mocana, el país y el mundo conozca sobre las bases de los objetos e utensilios que se exhiben como remembranzas de ese importante episodio de nuestra historia en la lucha por la independencia y la democracia.
Resalta que el 26 de julio, es un gran acontecimiento con un legado histórico para la presentes y futuras generaciones porque en esta hazaña se enarboló el sentimiento patriótico de los mocanos.
Señala Amadis de Mireles, que el museo que guarda en sus salas la dedicatoria de esos jóvenes valientes mocanos que una tarde del 26 de julio decidieron terminar con una dictadura oprobiosa, derrochadora de los bienes públicos y negadora de los más elementales derechos del hombre, arriesgando su vida a cambio de su sacrificio por la libertad y la democracia.
Anunció que pronto se ampliará el museo donde se dará paso a la construcción de un anfiteatro y de una biblioteca contiguo al patio de la casa museo.
La directora que presentó a los medios locales MOCAPRESENTE.NET y Cóctel Político, todo el programa que se ofrece al público de manera visual y explicativo sobre la memoria histórica de Moca y su vinculación protagónica a la conformación de nuestra República, con el magnicidio del dictador Lilis, que este 26 de julio cumple su 177 aniversario(26 de julio de 1899).