
Por Nicolas Arroyo Ramos
MOCA.-La profesora Mercedes Herminia Estrella Peña (Doña Chía), como les bautizaran el pueblo, los alumnos, profesores, amigos y relacionados, pronto cumplirá 83 años de existencia (el 24 de septiembre), 63 de los cuales, ha consagrado con una vocación sacerdotal, pasión y entrega absoluta a la enseñanza de niños, jóvenes y adultos de toda la geografía mocana.
Con gran lucidez mental, fortaleza física, dicción perfecta, orgullo y plena satisfacción, la educadora de generaciones, narra sus inicios en la enseñanza en el año el 1954, cuando al graduarse de bachiller comenzó a impartir docencia de francés y economía en el propio Liceo donde se había graduado un año antes.
Nos dice que la vocación de enseñar la lleva en la sangre y, es la que esta actividad la realiza con pasión y le mantiene viva, porque es una influencia que lleva en la sangre, heredada de muchos de sus familiares más cercanos que consagraron su vida al magisterio y la formación de los demás. Considera que el educador es una tarea permanente, con gran responsabilidad y difícil en la época actual, donde la mayoría de estudiantes han perdido el respeto por la escuela y el maestro.
“Llevo la pasión por la educación en la sangre, transmitido de generación en generación en nuestra familia, por tías, tíos, hermanos, y actividad que quiero realizar hasta el último día de mi vida, por eso usted me ve enseñando a cada uno de los niños que asisten a mi colegio, jugando, saltando y cantando con cada uno de ellos, a los que considero mis hijos y aconsejo como si fuera su madre”, expone con donaire la reconocida educadora mocana.
Por sus manos han pasado intelectuales y figuras de relevancia nacional, entre los que cita a los ministros de educación, doctor Víctor Gómez Berges, quien posteriormente fuera su jefe en este ministerio; ingeniero Pedro Porrello Reynoso; licenciado, Carlos Amarante Baret, actual ministro de educación, el doctor Adriano Miguel Tejada, director de Diario Libre; licenciado, José Rafael Lantigua, ex ministro de cultura; el doctor José Rafael Vargas, actual senador de Espaillat y, además, muchos médicos, abogados, ingenieros, maestros, periodistas, arquitectos, empresarios y personas de bien.
“Siento mucho orgullo y entera satisfacción cuando veo en los medios de comunicación y saludo en las calles a personas que han sido mis alumnos y veo como han crecido y se han desarrollado personal y profesionalmente, eso me hace sentir realizada como mujer y como educadora de 63 años dedicada a esta labor de la cual no voy a renunciar nunca, porque es la actividad que me hace sentir realizada.
Recuerda que en plena Guerra de Abril, en 1965 y con una gran efervescencia y convulsión política asumió el control como directora del Liceo Matutino de su ciudad, el que entregó en 1981, cuando fue jubilada por las autoridades: “Nunca he dejado de educar y enseñar es una actividad que ha estado conmigo desde que nací y seguirá conmigo hasta que muera”, expuso la reconocida educador
En una entrevista exclusiva al programa de televisión Coctel Político a través de Moca Visión, expuso que a los 63 años acumulados en la educación y en la formación de miles y miles de niños, jóvenes y adultos (ya se le perdió la cuenta), tiene la suficiente experiencia acumulada para recomendar a quienes viven en este amplio mundo, como es el caso de que aspira a una educación en valores familiares, morales y cívicos en la escuela dominicana, donde los alumnos respeten la escuela y sus maestros.
Todavía con 83 años de vida, dirige el Colegio Los Pekes, una institución que define como un hogar en el que comparte con muchos niños como si cada uno de ellos fueran sus propios hijos.
Recuerda que desde 1965 fue la directora del Liceo Matutino Domingo Faustino Sarmiento de la localidad, al frente del cual se mantuvo hasta el 1981, cuando fue pensionada, en cuyo lugar tuvo momentos de mucha satisfacción y alegría, pero también de mucha angustias, ¨Porque eran tiempos de mucha turbulencias políticas y no quería que a un muchacho de eso mío me le pasara nada¨, expone con mucho orgullo y satisfacción la educadora mocana.
Pese a que sirvió como educadora pública por más de 30 años y contribuyó a la formación de miles de personas, esta educadora de generaciones de mocanos solo recibe la pírrica suma de 4,700 pesos cada mes, con los cuales no puede ni comprar los medicamentos que requiere para mantenerse viva: ¨Ese dinerito que me pagan por la pensión no me da para nada, por lo que tengo que seguir laborando en lo que me gusta y me apasiona que es alfabetizar niños¨, expone con orgullo.
Expresa que con el objetivo de mantenerse activa, todavía alfabetiza a niños en el Colegio Los Pekes: ¨Nunca me he parado de trabajar, educar y alfabetizar, porque esa es la labor que me da vida y satisfacción¨, expone con orgullo la profesora María Mercedes Estrella Peña, quien afirma que la labor del educador termina cuando este se muere, porque aunque esté fuera de las aulas siempre debe hacer el papel de orientadores y consejeros de familias y sociales.
habla de la necesidad de mejorar la calidad de la educación y de que algunos maestros trabajen con una mayor vocación y entrega, pero además dice que se hace necesario mejorar la calidad de vida del maestro en todo el territorio nacional, ya que este profesional necesita una mejor valoración y respeto tanto de las autoridades como de los estudiantes.