Por Luis Ramón López
MOCA.- Caminar por muchas barriadas de este municipio, se ve la cara de la pobreza y la desigualdad social en su máxima expresión, envuelta en los principales male
s sociales como la delincuencia, la violencia , el robo y la falta de oportunidades de trabajo, que cada día se aleja de sus pobladores.
Uno de esos espejos sociales, es el rostro del sector popular Macotibio, Saona o barrio Cinín, una barriada que bordea el río Moca, poblada por gentes humildes y trabajadora que viven del día a día, esperanzado en que las manos de Dios y su voluntad divina alcance a ver sus penurias, cuando a falta de voluntades de los gobiernos a dar soluciones a sus sentidas necesitades.
La miseria, la pobreza unido al desorden social reinante, como lo explica Ramón Espinal, presidente de la Junta de Vecinos de la Saona, de que el principal problema social que afecta el sector es la delincuencia, de la que ha sido victima el club, con el robo de 22 sillas y un lavamano.
Se quejó de que la policia no baja de ninguna manera a la barriada de la Saona, donde cada día crece la delincuencia y el consumo y venta de drogas.
«Hemos enviado muchas cartas a las principales autoridades civiles, policiales y militares, exponiendo las problemáticas, sin obtener respuestas», indicó Espinal.
Levantado en un terreno accidentado, hace 40 años, a la orilla del rio Moca, amenazado por sus aguas en tiempos de lluvias, Macotibio, Saona o Cinín, sus viviendas son en su mayoria construidas de pedazos de madera, zinc viejo, hojalata y otros desperdicios colectados en la ciudad.
Son muchas las necesidades, asegura Ramón Espinal, por las que atraviesan cientos de familias, principlamente las madres solteras, que son muchas en este tipo de barriada, donde la pobreza y la miseria los asfixia.