Es un hecho, que podría intepretarse de político, pero para la mayoria de la población marginal o pobre, por lo menos es una oportunidad, que siente la sensación de que por primera vez estuvo de cerca o estrecha sus manos a un presidiente, que lo marca como recuerdo para toda la vida. Esa es la idiosincracia del dominicano humilde. MOCAPRESENTE.NET