
Por Luis Ramón López, perodista.l.r@hotmail.com
MOCA.- Es un problema latente para la seguridad ciudadana, la gran cantidad de armas de fuego en las calles en manos de la población civil sin estar en guerra, lo que pone en ojos avizor a que se incremente la delincuencia y la violencia, por lo atractivo y su elevado costo que contituye para los delincuentes su venta en el mercado clandestino, advierte el empresario Ramón Santana Rodríguez.
Sostiene el presidente de la empresa Agrosaro, quien ha mostrado su preocupación y alarma por el auge de las armas de fuego en el país, y más aún por el estado de inseguridad en que se vive, despierta interés en los delincuencientes desaprensivos el costo de las armas y los modernos modelos de armas, que tienen clientes seguros.
Esa realidad, asegura Santana Rodríguez, es lo que ha hecho de las armas un rentable negocio para los delincuentes, que ven la oportunidad en uno que saben que porta una arma de fuego, sea este civil o militar.
«Esa búsqueda fácil del dinero, es lo que ha originado el negocio de robar matando policias y civiles para despojarlos de sus armas, para luego venderlas entre RD$25 mil a RD$50 mil pesos, cuando su precio real ronda en los RD$200 mil pesos», comentó el empresario Ramón Santana Rodríguez, que se dedica a la distribución de agroinsumo Fersan para el campo.
Expuso que ese incremento de muerte violenta tiene parte de sus raíces en este negocio de las armas , porque ha quedado demostrado que la población por la inseguridad que se vive, está armada con armas caras y modernas.
Nuestra alarma esta dirigida para que las autoridades despierten y busquen mecanismos, con el cambio de las leyes y datos que nos deben llevar a tomar acciones contratas y rápidas; es que hay más de 875 millones de armas de fuego repartidas por todo el mundo, y el 74% está en manos de civiles.
Otro dato lo ofreció el jefe de la Policía Nacional, general Manuel Castro Castillo, quien aseguró que el 63,2% de las muertes violentas en el país son producidas por armas de fuego, por lo que abogó por una reducción de las armas en manos de la población.
Y que pide también una variación a la ley 36 para que las personas con antecedentes penales, arrestados portando armas de fuego ilegal, no se les otorguen fianzas.
En la República Dominicana, informó es alarmante entonces el gran núnero de personas con armas de fuego, que ante el fracaso del Plan de Seguridad Ciudanana para preservar la vida, bienes y propiedades, se ha tenido que armar, lo que abrió el apetito a los delincuencentes.
Dijo que cambiando las leyes, haciéndolas más drástica y punitiva con una justicia haciendo su papel de aplicar justicia verdaderamente, se podría detener la vorágine de muerte y sangre que se vive en el país