
ROSAS PARA EL ALMA
Por Lucy Cosme
Todo pasa, hasta el más pesado de los sueños, todo termina, el tiempo inhala cuanto existe en un respiro, como si no hubiese sido. Los archivos sagrados vienen y van con sus líneas doradas y sus registros secretos.
Habitantes del submundo, viajeros del silencio, abrazados en una vieja canción, o proyectados en el arco iris de un recuerdo.
Tal vez vibren en la tensa curda de una mirada o bailen en la complicidad de dos manos al andar, eso es todo.
Pero vivieron bajo el sol aunque hoy agonizan entre oraciones y esperanzas, como restos de un naufragio, mecidos sobre la marea en las tablas de las promesas.
Los hombres olvidan, Dios no. Sus promesas son vida. ¡El cielo y la Tierra pasarán, su palabra no pasará!