La celebración del Domingo de Ramos es una de las más importantes para los fieles y marca el inicio
de la Semana Santa. Las misas se inician con la procesión de las palmas, las cuales son bendecidas posteriormente en los templos.
Al terminar la misa, los devotos se llevan las palmas benditas a sus casas y en muchos lugares, especialmente en América Latina, se colocan detrás de las puertas en forma de cruz.