
Por Luis Ramón López
MOCA.- El hospital público doctor Toribio Bencosme sigue en crisis. Una crisis de gestión que a falta de recursos económicos y medicamentos, no ofrece a la población pobre de la provincia Espaillat servicios de salud con eficiencias y esmero.
Son muchas las quejas de las personas que a diario acuden desde apartados parajes, secciones y barrios en busca del mejoramiento de quebrantos de salud, llegan al centro hospitalario más grande la provincia, sin que puedan encontrar las más mínimas atenciones para sanar sus dolencias.
Los enfermos en busca de salud se van peor que cuando llegaron. El hospital doctor Toribio Bencosme, es un hospital que rebasó su capacidad de internamientos y operacional, que tiene las mismas cantidad de camas para hospitalización que cuando hace más de cincuenta años se fundó.
La alimentción a los pacientes hospitalizados es de mala calidad igual sucede con la de los médicos internos pasantes que les dan raciones como si fueran para niños.
Es un hospital de salud pública fallido, donde los pacientes tienen que comprar sus medicamentos y si van a ser operados pasan por igual situción, que si necesitan algún accesorios como para hacer un implatente, el hospital no lo suple, ni los medicamentos. y entonces de que salud se habla.
La subvención que llega del Estado no alcanza ni para pagar a los suplidores y cada mes se van acumulado deudas que van estrangulando su funcionamiento en el orden administrativo y la culpa de Salud Pública y el gobierno, quien paga las consencuencias el pueblo pobre, que no tiene dinero para ir a las clínicas privadas. que son otros negocios.
Había un director en este centro de salud, que carece de todo, que para satisfacer algunas demandas en el orden de la alimentación requería de algunos amigos con fincas ayudas en plátanos, yuca , víveres y hortalizas.
El doctor Toribio Bencosme, que por décadas cuando estaba siendo administrado por una orden religiosa, había abundancias y una buena gestión en todos los ordenes, hasta que llegaron los políticos del PRD y el PLD y acabaron con el sistema de salud pública de buena gestión, que desarrollaban las religiosas, que el PLD en sus gobiernos anunció que reintegraría.
El hospital de Moca, no tiene de nada, un edificio que data de medio siglo, que se cae a pedazos, lleno de enfermos muertos por falta de atenciones y medicamentos.
Personal médico y de enfermería consultados, refieren que el hospital de Moca, es otro muerto más, que llega como otro enfermo sin doliente.