
Por Luis Ramón López
MOCA.- Las frescas temperaturas de los últimos días han cambiado el ánimo de los mocanos y los agricultores, que el sofocante calor y la sequia del año pasado, produjo muertes y pérdidas millonarias en la agricultura.
Para finales de año esos pronósticos cambiaron con la llegada del invierno y los torrenciales aguacaderos, que
permitieron que los envalse de las presas hidroelectricas comenzaran a llenar y los sembredios de alimentos repollaran con el verdor característico.
El sofocante calor ya casi no se siente manteniéndose una temperatura entre lo 75 y 80 grados, en las horas del día.
En la mañana al levantarse en la ciudad se siente una temperatura agradable parecida a las de nuestra campiña, en las noches la tempertura baja, que ha obligado a la población abrigarse y arroparse con frizada.
La mejor noticia llegó para los hombres del campo que tras pasar momentos dificiles por la sequía que acabó con casi toda la siembra, a vuelto a renacer la esperanza, ya que en muchas zonas del país, llueve diario.
En Espaillat, son constantes los aguaceros en comunidades como Juan López, Las Lagunas, Estancia Nueva, Jamao al Norte, Gáspar Hernández, Monte de la Jagua, Zafarraya, Villa Trina, San Víctor, Cayetano Germosén, Moca, entre otras comunidades potencialmente agrcola donde la agricultura comienza a florecer.
En la madrugada y la mañana de este sábado comunidades en la provincia Espaillat, comenzaron el día con lluvias moderadas y en ocasiones precipitaciones fuertes y constantes.