
Por Luis Ramón López, perodist.l.r@hotmail.com
HIGUEY, RD.- La Virgen de la Altagracia (Tatica), protectora de todos los dominicanos, a la que el pueblo venera y adora, cada 21 de enero de cada año, como su madre espiritual, que tiene su altar en la provincia de Higuey, por donde desfilan miles de creyentes del país y otros países antillanos.
En la Básilica Catedral Nuestra Señora de la Altagracia, llegan cada 21 de enero, millares de personas enfermas en busca de un milagro de doña Tatica, otros a pagar una promesa de un favor concedido y aquellos que van a conocer la virgen, su hermoso templo y ver su Misericordia hacia su pueblo en la fe católica.
A Doña Tatica, desde que los hermanos Alonso y Antonio Trejo, trajeron en 1502, desde Plasencia, una región espñola, su imagen a Higuey, se le conoce de grandes milagrosos. Uno de los tantos, muy conocido, el del doctor Joaquín Balaguer, quien sufrió un accidente en el helicóptero que viaja, de regreso a Santo Domingo, en una loma de Villa Altagracia.
En esa ocasión, el doctor Joaquín Balaguer, agradeció su protección a la Virgen de la Altagracia, que intercedió, de acuerdo a sus propios testimonios, a no morir en el accidente áereo.
Por dos ocasiones y por dos Papa, nuestra madre protectora, la Virgen de la Altagracia, ha sido coronada; el 15 de agosto de 1922, por su Santidad Pío XI y Juan Pablo II, el 12 de octubre de 1992, durante su seungo viaje a la República Dominicana.
El 21 de enero los devotos acuden al templo de la Virgen con vestidos blancos, morados u con otras vestimentas típicas “de promesas“, llevando velas y velones. Muchos llegan desde los pueblos cercanos caminando a pie por todo el día y la noche de la vigilia de la fiesta. A fuera del santuario las filas de los fieles que quieren pasar sus manos en la imagen sagrada parecen interminables.
La Basílica, que se encuentra en el centro de la ciudad de Higuey, tiene la estructura en forma de cruz latina, la puerta principal de bronce con un baño de oro de 24 quilates y un campanario de 45 campanas.
Se comenzó a construir en 1954 por órdenes del primer obispo de Higüey, monseñor Juan Félix Pepén; después de 17 años, el 21 de enero de 1971, fue inaugurada por el entonces presidente de la República, Joaquín Balaguer.
En el mismo año fue declarada Monumento Dominicano (12 de octubre) y elevada por el papa Pablo VI a Basílica Menor (17 de octubre). Dos años después, el 15 de agosto de 1973, fue convertida enCatedral de la Diócesis de Nuestra Señora de la Altagracia.
EN NEW YORK
Convertido el 21 de enero de cada año, en el Mes de la Herencia Dominicana en los Estados Unidos y el mundo hasta el 27 de febrero, en el que finalizan los carnavales dominicanos.
Ese esfuerzo, dedicación y entrega para que se reconozca la presencia y el trabajo honrado de miles de dominicanos y dominicanas en esta urbe, se debe a la licenciada Rosa Ayala, quien es la ideóloga y fundadora del Mes de la Herencia Dominicana en los Estados Unidos.