
Por Luis Ramón López, perodista.l.r@hotmail.com
MOCA.- Amplios sectores de la comunidad mocana y la sociedad civil, esperan de las altas instancias de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), que en este municipio también se investiguen a los organismos de combate a la droga, por su alianza con el narcotráfico.
Se quejan los munícipes, cansados de tantas denuncias y denuncias, del crecimientos en Moca, de los puntos de venta de drogas, que a decir de los pobladores, pagan a los organismos para su protección.
Se habla que entre los principales barrios de Moca y campos cercanos existen más de 100 puntos de venta de narcóticos, los cuales han sido denunciado en reiteradas oportunidades y que todo el mundo conoce de su ubicación, según se desprende de un estudio social estratégico del comportamiento en el muncipio de Moca.
La ineficiencia de los organismos antinarcóticos y el crecimiento vertiginoso del consumo y venta de drogas en Moca y sus campos, es lo que ha incrementado la delincuencia, la violencia y el robo, según estadisticas de denuncias.
En Moca, existen barriadas que la venta de drogas es libre y pública, donde se habla del pago de grandes peajes para operar su venta.
Recordaron los munícipes mocanos, que el actual jefe de la Dirección Nacional de Control de Drogas, el mayor general, Julio César Souffront Velázquez, estuvo de servicio en una ocasión en Moca y conoce de esas barridas, que están registradas en el mapa de ese organismo.
Las mismas quejas, sin tocar los dueños de los puntos, de que miembros de los organismos de lucha contra las drogas, cojen mucho cuarto y ponen droga a gentes humildes y trabajadoras, para hacer creer un treabajo que no hacen y así llenar requisitos ante sus superiores.
El estudio en cuestión determinó un incremento en el consumo y venta de drogas en Moca y sus alrededores, es decir, comunidades rurales, entre adolescentes, mujeres, jóvenes y personas mayores de edad, es alarmante y preocupante, lo que debe llamar la atención de los organismos de salud del gobierno y los cuerpos represivos de lucha contra el flagelo de las drogas.