Cascos roban tarjas de busto del padre Ibáñez de santuario Sagrado Corazón de Jesús en Moca

Por Héctor Rodríguez

MOCA. Ladrones cargaron con las dos tarjas colocadas en busto del padre Cipriano Ibáñez, la cual fue construida en honor a su memoria, en la parte trasera de la remozada iglesia Sagrado Corazón, declarada patrimonio cultural del país.

 Hasta el momento se desconocen quienes cometieron tal robo y la policía investiga el caso.

Se cree que los cascos que cargaron con las tarjas del recordado sacerdote, las vendieron en las metaleras que operan en la ciudad para su fundición por unos cuantos pesos para el vicio de las drogas.

Muerte de Ibañez

Iniciaba la noche de aquel inolvidable 26 de enero del año 1999, aproximadamente a las siete de la noche, Moca se estremeció al conocer la noticia de que un criminal había asesinado de varios disparos, a uno de los más queridos y recordados sacerdotes que habían pisado esta tierra, el Reverendo Padre Cipriano Ibañez, de origen Libanés, con 72 años de edad, 24 de los cuales había dedicado al servicio sacerdotal en ésta comunidad.

El Padre Ibáñez pasó por la pena de ver morir a compañeros de valor moral, religioso y humano incalculables: el Padre Vicente, Padre Aurelio, Padre Pedro, Padre Carlos, finalmente cayó el propio Padre Cipriano Ibáñez.

También se adelantaron hacia la eternidad algunos laicos de inapreciable valor apostólico: Alcibíades Alburquerque, Quillo Belliard, Federico Frías, Toñito Cabreja y la lista continúa, a la cual se deben agregar algunas damas.

 Era indescriptible aquel momento, uno de los más difíciles que hemos vivido en nuestra labor de comunicador, al tener que informar a los medios locales y nacionales la realidad que veíamos, el párroco de nuestra principal parroquia en un charco de sangre, yace sin vida, en la calle José María Michel, justamente detrás de la sacristía, abatido a tiros por Ramón Antonio Escaño Dionisio, quien minutos antes había asesinado también a la señora Susana Domínguez de 70 años de edad, dueña de un video club.

Según la versión, para huir del área, quiso despojar de su vehículo al sacerdote que salía en ese momento de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús.

El último adiós al Padre Ibáñez se recuerda como una de las manifestaciones más multitudinarias de luto y dolor, que hayamos conocido los mocanos en las últimas décadas.

El confeso asesino de este doble crimen, murió meses después aquejados de una enfermedad infecto-contagiosa.

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