
Por Luis Ramón López
JAMAO AL NORTE.- La mujer dominicana se siente representada dignadamente en estos momentos con la escogencia de Cristina Lizardo como presidenta del senado de la República por el partido de la Liberación Dominicana (PLD), comentó el emprsario y aspirante a síndico de Jamao al Norte por el partido de la Liberación Dominicana (PLD), Francisco Ortega PeÑa.
Dijo que el Comité Político del PLD, demostró una vez más con esta escogencia, que la cuota de la mujer en su participación en la política nacional, será respetada y distribuida de acuerdo a la ley 12-2000 y 13-2000 que obliga a los partidos a ceder el 33% de los puestos congresionales y municipales a la mujer dominicana.
Explicó el aspirante a síndico de Jamao al Norte, que el PLD rompe con el paradigma de los partidos, que sólo tenian a la mujer para ir a votar en una elección, sin tomar en cuenta su resposabilidad social, intelectual y su papel histórico en la lucha democrática dominicana.
A su juicio ese papel protagónico de la mujer dominicana jugado en el devenir histórico, cuando en diciembre de 1942 mediante la modificación a la ley 390, que concede el derecho de votar a la mujer dominicana, comienzan a cambiar con nuevos desafios la incidencia de la mujer en la vida política.
«Ese papel es reconocido por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), desde su fundación por el profesor Juan Bosch, que siempre creyó en el papel de la mujer y en la igualdad de oportunidades en su participacion activa en las tomas de decisiones y asumir cargos de representacion política», reconoció el empresario mocano.
Manifestó que Cristiana Lizardo, es una educadora de muchos talentos de San Juan de la Maguana, que ingresó al PLD en 1978, comprometida de hacer de la política y de su posición como presidenta del Senado de la República » un ejércicio ético y moral».
Al desearle lo mejor de lo mejor en su nuevo reto personal y político, el empresario Ortega PeÑa, dijo que tiene la esperanza en que la senadora Lizardo sabrará poner en alto en el pedestal de la victoria el nombre de la mujer dominicana, como fueron las sacras ensenseñanzas del profesor Juan Bosch, que en PAZ DESCANSE, dejó a cada uno de sus discípulos.