Por Luis Ramón López
MOCA.- El empresario agropecuario Ramón Antonio Santana, reclamó del Presidente Danilo Medina, llevar su revolución de cambios como en el sector educativo nacional, a los campos de Moca y toda la geografia de la provincia Espaillat.
Indicó el reconocido empresario mocano, que los campos de Moca se están cayendo a pedazos junto a los consagrados hombres del campo, al no tener los recursos necesarios ni la ayuda del gobierno para poner a parir la tierra.
Puso como ejemplo que ninguna comunidad del Macizo motañoso de la cordillera septentrional, en el eje divisorio de la provincia Espaillat, las manos generosas del gobierno se han acercado.
Expusó Santana, que comunidades como Villa Trina y sus entornos, Juan López, San Victor, Monte de la Jagua, Estancia Nueva, Puesto Grande, Gaspar Hernández y sus comunidades, Cayetano Germosén, Jamao al Norte, en estas y otras comunidades de la provincia Espaillat el gobierno «no tiene presencia», a favor de los campesinos nuestros.
Dijo que lamentablemente parece que los políticos mocanos no se han atrevido decirle la verdad o le dicen lo contrario de que los productores campesinos mocanos están bien y estan nadando en abundancia, cuando en realidad se están muriendo de hambre y miseria que cada día crece.
Apuntó que en sus oficinas escucha a diario las penurias por la que atraviesa el campo mocano y sus consagrados hombres y mujres que han dedicado parte de su vida a la producción nacional.
Ramón Antonio Santana, señaló que producto de esta cruel realidad se está produciendo en estos momentos una masiva emigración de nuestros campos a ciudades de la región, lo que atribuyó a la baja rentabilidad en la venta de sus productos y de oportunidades, entre otras variantes.
Denunció asimismo, que la zona de Agricultura en Moca, parece un cementerio, donde en tiempos pasados era el centro de atención de la región en materia de maquinarias e implementos agrícolas. Hoy día solo se ven chatarras y hierros viejos en la zona agricola de Moca.
E incluso manifestó que ya se perdió el hábito que tenía Moca, en la preparación de agrónomos que servian tanto al sector público como privado, dado el poco insentivo de las autoridades del sector agricola nacional.