

Por Nicolás Arroyo Ramos
MOCA.- A Lurben Salcedo, lo vemos diariamente cruzar calles y callejones, buscándose su propia vida y el sustento de su familia. Es un hombre activo y trabajador a quien, hemos visto realizado labor de motoconcho, mensajero, cobrador, mozo, empleado privado y hasta de profesor de inglés en algunas escuelas y liceos del municipio de Moca.
Es una persona muy inquieta, querida y conocida en el ámbito empresarial, y de la comunicación mocana, aunque desafortunadamente y pese a su avanzada edad, nunca ha podido levantar una casa propia en la cual poder vivir dignamente junto a su esposa e hijos.
La pequeña casita de madera en la que reside Lurben Salcedo, en la comunidad rural de Santa Rosa, corre serio peligro de derrumbarse y aplastar a cada uno de sus miembros que se encuentren en su interior, por lo que espera y solicita que el próspero empresario mocano, Francisco Quezada, propietario de Industrias Macier y quien ha anunciado que construirá varias viviendas para familia de escasos recursos le favorezca con una de estas viviendas.
Salcedo apeló a los buenos sentimientos del empresario Quezada, para que a la hora de la selección de las personas necesitadas que puedan ser favorecidas por las viviendas que su empresa construirá, se le pueda tomar encuenta, y así no poder seguir sufriento junto a mis familiares.
En su humilde y destartalada casita, explica que cuando llueve sienten por la humedad y el viento del campo, el temor de ser sepultados y morir aplastados en horas de la noche.