Con el proceso adecuado los productos congelados conservan sus cualidades organolépticas, como color, textura y aroma

SANTO DOMINGO.-Cuando se piensa en alimentos frescos, lo primero que normalmente llega a la mente es un alimento recién pescado, cosechado o sacrificado, es decir, un pescado para ser considerado fresco debe estar recién capturado, una lechuga recién cosechada o la carne de un animal recién sacrificada. Pero esta idea no necesariamente es acertada.
En la actualidad existe una confusión entre lo fresco y un producto del día. Muchas veces tanto la pesca como los productos agrícolas y la carnicería no cumplen con estándares de calidad que garantizan la real frescura del producto final, es decir, las técnicas de conservación de los productos como también el transporte no se realizan de manera adecuada. Esto conlleva a que el producto final empiece un envejecimiento prematuro.
Desde hace más de 10,000 años se han aplicado diferentes procesos de conservación en los alimentos para preservar su calidad y evitar que los alimentos sufran un envejecimiento prematuro innecesario, desde la época de los romanos, la aplicación de sal y vinagre estaba presente.
Hoy en día estos procesos tienen nombre propio y sus técnicas son revisadas constantemente, incluso mejoradas, para garantizar la frescura real de un producto final.
Conservación
Lo diferentes métodos de conservación de alimentos existentes son:
La aplicación de calor: Consiste en reducir la carga de microorganismos patógenos, llevando el producto a temperaturas muy altas, esta, acompañada de una variación de temperatura y movimiento, se clasifica en pasteurización, esterilización y uperización (UHT).
La deshidratación: Es un proceso de evaporación de la humedad contenida por acción del calor y concentra el producto en sí. El proceso de deshidratación también se realiza a temperatura ambiente con el mismo fin de retirar la mayor cantidad de humedad del producto.
Los aditivos: Esta es una de las más antiguas, por adición de productos naturales como: aceite, vinagre, azúcar, sal y alcohol, o bien de origen industrial debidamente permitidos.
El frío: Se disminuye la temperatura del producto y se lleva a una zona segura de temperatura. El más usado es el proceso de congelación y la ultracongelación, ambos tienen la bondad de paralizar el envejecimiento de los alimentos, protegerlos de los microorganismos, guardar su humedad y lograr su disponibilidad incluso fuera de temporada.
La congelación: Realizada de manera adecuada en equipos especiales que tienen la fortaleza necesaria para llevar a temperatura de -18?c al núcleo del producto sin importar su espesor o volumen tomando en cuenta la temperatura inicial de este.
En este proceso existen dos tipos de congelación: la tradicional y una técnica más compleja y moderna, que es hoy en día muy utilizada en la industria alimentaria es la ultracongelación, que utiliza una aplicación de fluidos inertes como el nitrógeno y el dióxido de carbono, que no son para nada tóxicos, no aportan sabor ni olor al producto, estos fluidos tienen la propiedad junto con la inyección de frío de llevar al producto a -18?c en el núcleo, en un tiempo no mayor a las 4 horas, garantizando la formación de microcristales de hielo los cuales ayudan a preservar la textura del producto, así como todas sus cualidades organolépticas.
Es importante hacer la aclaración de que las neveras congeladoras no están hechas para congelar, sino diseñadas para almacenar y conservar productos ya congelados industrialmente. Por eso congelar un filete de pescado en una nevera congeladora puede tomar más de 24 horas.
El resultado final de esta congelación impropia es un producto lleno de macrocristales, es decir, lleno de bolsas de hielo, que al descongelarse provocarán una deshidratación parcial, que al cocinarse será poco estable, en lo estructural, y muy seco.
¿Serán entonces los alimentos congelados realmente frescos?
Todo producto que ha sido sometido a un proceso de ultracongelación y ha sido elaborado en la más estricta y adecuada condición, siendo transportado de manera responsable y almacenado en condiciones óptimas, pueden llamarse producto realmente fresco.Con el beneficio de que los productos congelados conservan todas sus cualidades organolépticas, como color, textura, aroma, así como nutricionales, como vitaminas, sales minerales, antioxidantes, entre otros.
No hay que tenerle miedo al producto congelado, todo lo contrario, este es hoy en día el método mas seguro y menos invasivo de conservación de alimentos, en donde la vida útil del producto la define usted como usuario final, además de que muchas veces es más barato que el producto del día.
El Grupo Vima es un grupo Empresarial dedicado a la producción, distribución y comercialización de productos alimenticios ultracongelados y en conserva, vinculado también a otros grupos de producción, fabricación y pesqueros, que le permiten desarrollar una gama de más de setecientos productos diferentes dentro del sector alimentario.
En cuanto al sector pesquero, el Grupo Vima está estrechamente relacionado con los más importantes grupos pesqueros españoles, con flota pesquera y presencia en caladeros como Argentina, Islas Malvinas, Chile, Namibia, Mauritania y Senegal.
El Grupo Vima comercializa directamente sus productos en España, Portugal, Cuba, República Dominicana, México, Jamaica y Bahamas.
Proveer a sectores tan importantes como la hostelería, cadenas de supermercados, cadenas hoteleras y de alimentación es nuestro objetivo prioritario, nuestra razón de ser y nuestra especialidad.
Grupo Vima dispone de transporte especializado, haciendo posible que sus clientes reciban los productos en las mejores condiciones de conservación y utilización.
FUENTE; Listin Diario