Tiendas de antiguedades recogen pasado de como vivian nuestros ancestros

Por Luis Ramón López (perodista.l.r@hotmail.com)

NEW YORK.- Nuestros antepasados siempre se rígieron por tener en el hogar los mejores y atractivos objetos decorativos y de uso diario , que en su época se elaboraban con materiales de calidad y a manos.

Con el paso del tiempo esas piezas y objetos decorativos, como muebles, camas, vitrinas y piezas hechas a mano en porcelana, ceramicas, barro, mesas, hierro forjado, sillas, pinturas, radios, vitrolas y otros tantos objetos y figuras, convertidas en verdaderas joyas de arte.

El tiempo se encargo de darle su valor, a esas bellas piezas hechas a manos por verdaderos artesanos y ebanistas de épocas remotas, que hoy son codiciadas y coleccionadas por persolidades de buen gusto para la decoración del hogar.

Piezas que para mucho en décadas pasadas no tenían ningún valor, en la actualidad son objetos de uso para la decoración en cualquier lugar del hogar.

A raíz de ese valor romántico y sentimental con que nuestros antepasados cuidaban sus objetos y vacijas, así se conservaron con el transcurrir del tiempo, lo que  dió  lugar al surgimiento de tiendas de antiguedades y subastas.

Paises europeos, que se vieron afectados por convulsiones políticas, sociales y economicas, obligaron a un gran segmento de su población, a ingeniarsela para sobrevivir, y surge el «mercado de las pulgas», en esquinas, calles, parques y avenidas los fines de semana, donde se ofrecian variedad de artículos para el hogar.

Este tipo de tiendas de ventas de artículos antiguos, surgió en Europa por los siglos XV, XVI, XVII y XVIII, donde surgieron los mejores artersanos en muebles, vitrinas, alfombras y cuadros de todos los tiempos.

En el reinado de Luis XV y Luis XVI, se confeccionaron los famosos muebles tallados a manos que llevavan sus nombres, y que en nuestros días siguen siendo famosos como la primera vez.

Con la migración de los europeos en siglos pasados a tierras americanas, trajeron esas costumbres y tradiciones, que comenzaron en garajes en los campos, en tiempo de verano, y que mantienen hasta nuestros días.

En la República Dominicana, se comenzó a bregar con antiguedades, que se conoce, a partir de los noventa, cuando personalidades del arte de otros países y nacionalidades que vivían en el país, comenzaron a adonar rincones y espacios en su residencia con objetos tan sencillos y llamativos como una plancha de carbón o una máquina de coser a mano singer.

Hoy en día son codiciados para la decoración ambiental en el hoga, piezas como jarrones de aluminio, cristal hecho a mano, repisas en caoba centenaria, mecedoras talladas, cuadros de pintores, muebles de hierro, pilones, maquinas de escribir, botellas, mesas, lamparas y otros tantos objetos y figuras que hicieron toda una época de sencillez y belleza.

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