La cobardía de este delincuente Williams Santana, llega tan lejos, que en los interrogatorios admite la muerte de la joven oficial y agrega que el blanco no era la militar, sino que iba a atracar un punto de venta de drogas y que la conocía. La sociedad espera que en el 15 de Azua, le corra la misma suerte, ojalá que así no sea, y qué otra suerte le puede esperar a este tipo de delincuente que matan por matar, a gente trabajadora y de bien. (Redacción: Luis R. López).