ESCLAVO

Por Persio Pérez
MOCA.-La vida transcurría con sus valores y antivalores, que casi siempre son como los cántaros los antivalores, porque hacen más ruido que los valores,para poder llamar la atención, algo parecido a la gente vacía aglutinada en los mercados para despachar quejas al mejor oidor de la mañana a la puesta del sol.

Iginio Candelario era una caja de lamento,nunca estaba bien,siempre le dolía algo, todo había que hacérselo, no se movía para nada, porque él mismo afirmaba que había nacido desgraciado, porque el mismo día que nació su padre se fue con otra y no pudo crecer al lado de su progenitor.

Siempre fue un esclavo de la congoja,de las quejas ,del lamento, era santero de patio, más por temor que por creencia,creía en todo lo malo,siempre desecho al fe y la alineación con el universo, nada construyó,nada dejó, nunca se casó y fue el perfecto esclavo de su ignorancia y cobardía.

Deja un comentario