Por Punco Díaz Piñeyro
MIAMI.-Al felicitar por su cumpleaños al amigo Arnaldo Vásquez,
éste en el acuse me recordó que Juan Winston Rafael
Arnaud y Guzman hubiese cumplido un aniversario de
nacimiento el pasado lunes 6 de mayo 2013.
Aprovecho el motivo para reseñar del amigo finado,
algunas notas y vivencias que compartiéramos juntos.
En los tormentosos dias del conocido «Golpe de Estado
Revolucionario» de los primeros años del 70, fuerzas
políticas divergentes ideológicamente, pero con lazos
coincidentes en la lucha antibalaguerista, hizo que una
tarde en la calle Mella casi esquina Salcedo de Moca,
estuviese un encuentro con Winston, el cual me había
reclamado previamente.
Directo y con la pasión que le caracterizaba, me dijo:
– Quiero tu colaboración en este movimiento…es cosa
de poco tiempo para que se dé efectivamente.
Sin pensarlo dos veces, le cuestiono: «tú estás seguro
que los servicios de seguridad no están al tanto».
– Esto se mantiene con mucha discresión.
Entonces, me atreví decirle con franqueza: «pero si ya
lo sabemos los dos y otros tantos, cómo es posible
que no lo sepan las autoridades – agregué – podríamos
pecar de ingenuos».
Efectivamente tres dias después, vino la aparición
por televisión del juicio al General Wessin y por ende
el colapso del aquel proyecto político.
Siempre que teníamos la oportunidad de vernos, se
hacía remembranza de aquello y Winston destacaba
«!Tuviste toda la razón!».
En otra ocasión, en plena noche por la calle Imbert
y detrás del patio del liceo secundario de la ciudad,
manipulando una arma, ésta se disparó y casi el amigo
resulta gravemente herido.
Hay más vivencias compartidas, pero serán relatadas
en otra oportunidad, del entrañable amigo, que su
popular nombre (el segundo de tres) se debiera a la
admiración que su padre (Don Pablo) le tenía al lider
mundial Winston Churchill, y que me lo diera a saber,
su propia madre: Doña Pipisa.